Es el problema que ninguna sociedad humana ha resuelto del todo. Las asambleas griegas, la república romana, las repúblicas mercantiles del Renacimiento, las constituciones modernas, las plataformas digitales contemporáneas — todas ofrecieron mecanismos de coordinación, y todas, sin excepción, se erosionaron por la misma vía: la asimetría entre quien observa y quien es observado, entre quien decide y quien es decidido, entre quien puede verificar y quien debe confiar.
Basis Network no es la solución a ese problema. Es una infraestructura computacional que reduce sus márgenes en un dominio acotado: el de las transacciones, los datos y los cómputos que pueden representarse formalmente. No reemplaza a la deliberación humana, no sustituye a las instituciones, no abole la política. Hace algo más modesto y más exigente:
vuelve verificable, en el sentido matemático del término, lo que hasta ahora solo era confiable, en el sentido sociológico.
Este manifiesto declara los principios bajo los cuales esa infraestructura se construye, las consecuencias que de ellos se desprenden, y los compromisos que asumimos quienes la sostenemos.